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Regla de Agustín

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Una de las legacías más importante de San Agustín es su Regla: una serie de principios, poco menos de unas cuantas docenas de páginas de largo para guía de aquellos que viven en una comunidad religiosa. Agustin le aconsejo a sus seguidores que se vieran a s mismos en este pequeño libro, como si fuera un espejo. El mejor en su tipo, en el mundo del Oeste la Regla ha sido elegida por los Agustinos y por mas de cientos de religiosos de otras ordenes y congregaciones, como patrón para sus vidas diaria.

El mensaje más fundamental de la Regla: amor a Dios, amor al vecino - es el centro de la vida Cristiana. Por el del uno al otro, por sus habilidad de vivir juntos en armonía, miembros de comunidad religiosas arropan la verdad de la enseñanza Cristiana. Ellos hacen visible a otros el amor de Dios.

La Regla dirige, concisa y con lenguaje pleno, lo que Agustín vio como elemento mayor de vida diaria monástica; oración, moderación, y auto-negativa, castidad, el compartir de bienes, el cuidado a los enfermos, obediencia a la autoridad, y amistad. A pesar de que detalles ocasionales nos recuerden que Agustín hablaba en tiempo diferente en la historia, las lecciones de la Regla son infinitas. Para los Agustinos, este pequeño libro es tan poderoso modelo de conducta como lo era cuando Agustín lo escribió más de dieciséis siglos atrás.

El reto para aquellos que deseen seguir a Agustín es doble. Buscamos a Dios, no solo en la especulación filosófica, si no en observación de la amorosa y personal presencia de Dios, siempre trabajando en nuestro viaje por la vida.

A la misma vez, nos esforzamos por ser siervos dedicados de la Iglesia en los ministerios de palabra, sacramento y justicia.

"Permítanse todos ustedes vivir juntos en mente y corazón unánime, mutuamente honorando a Dios en ustedes mismos, los cuales se han convertido en su templo."

La Regla de Agustín de Hippo.